¿Qué componentes del auto tengo que revisar antes de viajar?

Siempre es conveniente revisar o enviar a inspección el auto para asegurar su buen comportamiento durante el trayecto. Así, para viajar con tranquilidad, se debe revisar con especial atención el llamado “triángulo de seguridad“, que comprende amortiguadores, neumáticos y frenos, junto con los demás elementos básicos del vehículo

1. Combustible
Procura salir a la ruta con el tanque hasta su máxima capacidad, no te arriesgues a quedarte sin combustible a mitad de camino y sin saber a qué distancia te encontás de la estación de servicio más cercana.

2. Los amortiguadores
Uno de los componentes más importantes de la suspensión de un vehículo son los amortiguadores. Como consecuencia del uso, tanto el aceite del interior del amortiguador, como los elementos que regulan el flujo de este aceite se van desgastando.
La falta de mantenimiento de los amortiguadores y de las suspensiones produce una disminución de la estabilidad del vehículo, lo que puede ocasionar un accidente grave.
Los amortiguadores se revisan, normalmente, a los 30.000 ó 50.000 kilómetros, y suelen requerir un cambio tras unos 50.000 ó 60.000 kilómetros. Unos amortiguadores en mal estado, además de poder provocar accidentes al causar inestabilidad en el auto (sobre todo, al frenar y en las curvas), pueden ocasionar desgastes irregulares en los neumáticos.

3. Los neumáticos
Constituyen el único punto de contacto del vehículo con la calzada y son esenciales para conseguir un alto nivel de adherencia, capacidad de frenada, prestaciones y seguridad. Ante el inicio de un viaje se debe comprobar el desgaste de los neumáticos, y revisar sus flancos y laterales, por si tienen algún golpe. Los neumáticos deben cambiarse cuando la altura del dibujo esté en 1,6 mm o por debajo. Además, atendiendo al manual de mantenimiento, conviene hacer una verificación de la presión, estando en frío, y teniendo en cuenta si se va a llevar más carga de la habitual. En este caso, hay que inflarlos más.
En caso de llevar equipaje, es conveniente colocar las valijas más pesadas en la parte inferior del portaequipajes, equilibrando los pesos por cada rueda. Asimismo, hay que asegurarse de llevar el gato y la llave, y se debe comprobar la presión de la rueda de repuesto.

Consejos para evitar el desgaste de los neumáticos y prolongar su vida
• Usar la presión correcta y modificarla en función de la carga.
• Aligerar esta carga lo máximo posible.
• Revisar la dirección del vehículo y el estado de los amortiguadores.
• Conducir de forma eficiente, suave y relajada.
• Evitar los caminos de tierra en la medida de lo posible y limpiar los neumáticos si se ensucian.
• Guardar neumáticos adicionales en lugar fresco, seco y limpio de sustancias.
• Al cambiarlos, sustituirlos adecuadamente siguiendo las indicaciones del fabricante y del vehículo.
• Tras la sustitución, realizar un equilibrado.

4. Los frenos
Para asegurar su óptimo funcionamiento es de vital importancia la comprobación de los frenos, así como la revisión del líquido de frenos, inspeccionando el depósito que lo contiene. El nivel debe estar entre el mínimo y el máximo de las marcas consignadas en el contenedor.
En cualquier caso, los expertos aconsejan reemplazar el líquido de frenos cada dos años o, incluso, antes. Si, al hacer la comprobación de los frenos, se percibe alguna carencia no se recomienda volver a rellenar el depósito, sino que conviene vaciarlo por completo en el taller y purgar el sistema, para evitar mezclas y contaminaciones.

5. Los niveles
Además del líquido de frenos, hay que revisar otros niveles antes de salir de viaje, como el del aceite, el líquido de la dirección asistida, el de la refrigeración y el del limpiaparabrisas. Cuando el viaje se realiza en invierno, a la supervisión de estos líquidos, se añade la del anticongelante.
o Aceite: conviene tener presentes las fechas de cambio del aceite, anotándolas en el libro de mantenimiento del vehículo. La comprobación del nivel se hace con la varilla indicadora. Si hay que añadir aceite, debe hacerse con el motor en frío. El nivel no debe estar por debajo del mínimo pero, si hay que agregar aceite, nunca se debe llegar al máximo.
o Batería: aunque hay baterías que no necesitan mantenimiento, otras requieren verificar los niveles de los vasos y añadir agua destilada, si el líquido no cubre totalmente las placas. Los bornes de contacto de la batería han de estar limpios, bien atornillados y protegidos con vaselina o grasa.
o Refrigeración: se debe comprobar el nivel del líquido del sistema de refrigeración con el motor frío. El nivel ha de estar entre el mínimo y el máximo y nunca debe llenarse del todo. Si se pretende realizar un viaje largo se aconseja llevar en el coche una botella con líquido refrigerante.

6. La correa de distribución
Es un elemento primordial del motor que sufre un gran desgaste cuando el vehículo está en funcionamiento, y su rotura implica la destrucción de otras piezas del motor. Al no haber ningún síntoma que permita anticipar la necesidad del cambio de correa, éste tiene que realizarse de manera preventiva. Por ello, debe ser reemplazado cuando se cumpla el kilometraje o el tiempo especificado por el fabricante, lo que antes suceda.
En función del fabricante, del modelo y de la antigüedad del vehículo la frecuencia de cambio puede estar entre 60.000 y 240.000 kilómetros para los vehículos más recientes, o entre los cinco y los 10 años de antigüedad del auto.

7. Las luces
Cada vez son más los automovilistas que, por seguridad, conducen de día con las luces encendidas. Por ello, aunque no haya previsión de viajar de noche, es importante verificar el alineado de las luces de los faros y corregirlo si es necesario. Se debe supervisar el correcto funcionamiento de todas luces y hay que asegurarse de que se lleva un juego de recambio.

8. El filtro del aire
Es recomendable revisar el filtro del aire ya que, cuando está sucio, el consumo de combustible del auto aumenta y, en un viaje largo, la diferencia puede ser mayor que el precio de un filtro nuevo.

9. La climatización
Conducir con calor es peligroso porque genera somnolencia. Si, durante el invierno, el conductor no ha encendido de vez en cuando el aire acondicionado, es posible que el líquido en el interior del circuito se haya deteriorado y no enfríe. En este caso, conviene cambiarlo sin dilación.

10. Líquido Anticongelante
Este líquido, cuya función es mantener la temperatura óptima del motor durante su funcionamiento (aproximadamente 90 grados) debe encontrarse entre las marcas del máximo y el mínimo. Dicha comprobación se debe realizar en una superficie plana y con el motor en frío. El tapón del vaso, hay que abrirlo de manera progresiva y nunca con el motor en caliente.
En el caso de que haya que rellenarlo, el anticongelante debe ser el recomendado por el fabricante. Nunca se deben mezclar dos anticongelantes de distintas propiedades, ya que con el paso del tiempo y de los kilómetros, la mezcla puede provocar una pasta sólida que obstruya el circuito, causante una avería en el mismo.